Evalúa cómo abre y cierra la trompa de Eustaquio, el conducto que iguala la presión entre el oído medio y la nariz.
Registra los cambios de presión del oído medio durante maniobras de deglución y de presión (Valsalva, Toynbee). Valora si la trompa de Eustaquio abre y cierra como corresponde.
Orienta sobre la ventilación del oído medio; no diagnostica por sí sola. Apoya el estudio de la disfunción tubárica —obstructiva o patulosa—, de la otitis media con efusión y de las molestias de presión al volar o bucear.
Ejecutamos el registro e informamos los hallazgos. La indicación y la interpretación final son de su otorrinolaringólogo, a quien vuelve el paciente.